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Tras los graves hechos de violencia registrados recientemente durante un partido de fútbol federado amateur en la comuna de Llolleo, en la Región de Valparaíso, la Asociación Regional de Fútbol Amateur de la VI Región anunció nuevas medidas de seguridad que deberán cumplir los clubes que participarán en el 40° Torneo Regional de Clubes Campeones 2026.
La determinación se adoptó considerando los antecedentes de los incidentes ocurridos y una circular informativa emanada desde el organismo nacional, con el objetivo de prevenir hechos de violencia en los encuentros deportivos.
Entre las principales disposiciones, ARFA VI Región estableció la obligatoriedad de empadronar a los socios de cada club. De esta forma, todas las personas que asistan a un partido oficial deberán estar registradas como socios en su respectivo club, incluyendo datos básicos como nombres, apellidos y cédula de identidad. Además, cada institución podrá incorporar en su nómina a simpatizantes, siempre que estén debidamente identificados.
Asimismo, se determinó que el club local podrá vender al equipo visitante una cantidad de entradas equivalente al número de socios empadronados que este tenga registrados.
La normativa también establece que la asistencia y el comportamiento del público local será de exclusiva responsabilidad del club dueño de casa.
En aquellos casos donde los clubes no cuenten con un sistema de empadronamiento, el club local, junto a las autoridades correspondientes —como la autoridad administradora, Carabineros, el Ministerio de Seguridad Pública, el municipio o la Delegación Presidencial— deberán definir un aforo determinado para los hinchas visitantes, quienes además deberán solicitar su entrada entregando previamente sus datos personales.
ARFA VI Región advirtió que el incumplimiento de estas medidas de seguridad facultará al ente administrador para suspender el encuentro, aplicando además sanciones deportivas como la pérdida de puntos.
Desde la organización señalaron que estas disposiciones buscan evitar la presencia de personas violentas en los recintos deportivos o, en su defecto, mantenerlas debidamente controladas, resguardando así la seguridad de jugadores, dirigentes y espectadores.